EL HOMBRE BICENTENARIO - ISAAC ASIMOV
El Hombre Bicentenario es un excelente
libro escrito por Isaac Asimov. Este libro nos muestra un mensaje increíble, todo inicia con 3 leyes fundamentales de la robótica:
1.— Un robot no debe
causar daño a un ser humano ni, por inacción, permitir que un ser humano sufra
ningún daño.
2.— Un robot debe obedecer las órdenes
impartidas por los seres humanos, excepto cuando dichas órdenes estén reñidas
con la Primera Ley.
3.— Un robot debe proteger su propia
existencia, mientras dicha protección no esté reñida ni con la Primera ni con
la Segunda Ley.
La historia relata a un robot a la
familia Martin, al cual llamaron Andrew. La familia Martin entablaba una buena
relación y un cariño hacia Andrew pero él le tomó un cariño especial a la menor
de la familia; esta pequeña niña forma parte importante en su vida del robot.
Al inicio de la historia cuenta que Andrew le entrega una esfera de madera a la
pequeña niña.
Andrew cada vez adquiría nuevos
conocimientos, aprendía nuevas cosas Desde ese entonces Andrew empezó a trabajar haciendo sillas, muebles de
madera, etc consiguiendo fortuna para él y su dueño.
Pasaba el tiempo, las ganancias de la
familia Martin aumentaban, hasta que llegó un momento en que Andrew intentaría
comprar su libertad a cambio de todo su dinero, la noticia no fue bien recibida
por el Sr. Pero su hija le haría entender y después de varios procesos legales
Andrew fue catalogado como robot libre. Andrew no quería ser como cualquier
otro robot.
Después de unos años el Señor muere, los
personajes de la familia envejecían pero Andrew contaba con George el hijo de
la “pequeña niña”, éste niño le ayudo de gran manera a Andrew, como se
comportaba el hombre, la manera de hablar e incluso asuntos legales. Poco a
poco Andrew va descubriendo que quiere y cuál es el propósito en su vida.
Andrew quería ser un humano, investigó
mucho y con ayuda de George, experimento ponerse tejido muscular exterior para
que pareciera humano, su siguiente paso era ponerse órganos para no ser
inmortal, poder verse y también los demás como una persona normal que podía envejecer como los demás y así
sentirse más humano.
Lamentablemente eso no fue suficiente
para la Comisión de Ciencia y Tecnología, pero él nunca no se dio por vencido
solo le falta algo para no ser considerado humano, tener un cerebro humano y en
su último cambio le puso un cerebro humano justo en su año bicentenario frente
a la Comisión de Ciencia y Tecnología fue reconocido frente al mundo como
humano, como el hombre bicentenario. Andrew lo había logrado, por lo que tanto
luchó y ya con una imagen deteriorada Andrew fallece pero feliz por esos pocos minutos de
satisfacción.
Para Finalizar:
Esta historia es una enseñanza para cada
persona que quiere hacer la diferencia, que tiene una meta, un objetivo plasmado y no para hasta
alcanzarlo, un buen ejemplo es Andrew un robot común, como millones iguales a
él; pero se atrevió a hacer el cambio, tenía muy seguro su objetivo y lo logró.
En esta vida nada es fácil siempre
habrán obstáculos algo que nos harán caer, ya sean personas, dificultades, etc. pero estamos
para ser fuertes y pasar toda dificultad. Andrew no se rindió cuando le
negaron el ser considerado humano, busco todas las posibilidades para lograr su
objetivo. En mi vida como estudiante próximo a obtener un título profesional rescato
el valor de la perseverancia, seguir adelante a pesar de las dificultades que
se me presenten.
La satisfacción de lograr un objetivo no
tiene precio, decir “lo logré con mi esfuerzo” es algo muy simbólico.
El libro nos ilusiona también con el
avance de la tecnología, algo sorprendente, robots sirvientes, viajes a la
luna, etc. nos traslada a una realidad
en un futuro tal vez lejano o cercano, no lo sabemos, pero algo que sí podemos
afirmar es que la tecnología nunca detendrá su evolución.
Gracias
Nick Daniel Fernández Toledo
